Me explico: a mi con el frío me encanta tener la casa llena de mantas, cojines peludos, alfombras, y sobre todo reinan los colores neutros, beiges, grises... Pero ahora que viene el calor no soporto ver esos colores, necesito luz y alegría, colores más vivos.
Por lo que yo soy de las que estoy constantemente cambiando la decoración de la casa. Lo más sencillo es cambiar los textiles e incluir en la decoración flores o pequeños toques de color, con jarrones, marcos, maceteros, etc.
Podemos hacerlo con muy pocos elementos, gastando lo mínimo y guardando lo nuevo para la próxima temporada.
El elemento principal es poner muchas plantas y flores por toda la casa.
Un punto que solemos desatender y es súper importante son los jarrones y maceteros; es mejor buscarlos con mimo y tiempo y elegir el más adecuado a la decoración que tenemos en casa y, de ninguna manera, poner el típico macetero de barro marrón.
Otra manera muy sencilla de cambiar el ambiente de una habitación es cambiar los textiles: cojines, mantas, alfombras, cortinas, edredones... Está claro que no tenemos que cambiarlo todo, pero sí podemos prescindir de la alfombra durante esta temporada, por ejemplo.
Pero sí os recomendaría comprar, o hacer, unos cojines más alegres para primavera/verano y cada temporada ir invirtiendo en más cosillas. Al fin y al cabo son cosas que vas a seguir teniendo, así que no es dinero tirado a la basura.
Para mi también es importante tener una vajilla colorida para los meses de calor; utilizo una para otoño y primavera en tonos neutros, y otra para primavera y verano mucho más colorida.
Parece una tontería, pero cambia mucho el ambiente que se genera en casa el ver tanta luz y color a todas horas.
Podemos dar pequeños toques de color con jarrones, marcos de fotos, luces...
Hasta aquí llega el post de hoy, espero que os haya gustado y, sobre todo, os haya dado ideas sobre algunas modificaciones que podemos hacer en nuestras casas para que estén mas acorde con la temporada.









