En estos espacios es importante que cuidemos un mínimo de detalles ya que podemos mejorar nuestro rendimiento con cosas súper simples.
Es muy importante que este espacio te transmita tranquilidad, limpieza y comodidad.
1. Es fundamental que el color predominante sea el blanco; es un color limpio que nos va a ayudar a focalizar nuestra atención en la tarea.
2. Vigila de dónde te viene la luz; es importante que si vas a estudiar la luz entre del lado contrario al que escribes o de frente, para no hacer sombra; y si vas a usar un ordenador hay que evitar que la luz refleje en la pantalla y te deslumbre.
3. Lo principal: una silla cómoda. Sin esto no vamos a querer pasar más de 20 minutos sentadas en nuestro escritorio. Yo os recomendaría que invirtierais en una buena silla, ya que duran años, y también que busquéis la que más combine con el resto de la decoración de la oficina. No hay que conformarse con la típica silla negra de escritorio, ¡hay un millón de opciones!
4. Sé ordenada. Es básico. Si el espacio de trabajo es un caos el trabajo también lo será. Intenta no tener muchas cosas a la vista, si necesitas poner una cajonera o estantería cerca para tener todo lo necesario ponlas; pero es fundamental que encima de la mesa esté solamente lo que estés usando en ese momento. De esta manera evitarás distraerte constantemente con el resto de las cosas y ser más eficiente con el trabajo.
5. ¡Haz tuyo el espacio! Es un lugar que tiene que inspirarte así que es importante que sea como tú, que diga algo de ti y de lo que te gusta hacer.
Espero que os sean útiles mis recomendaciones; os dejo con imágenes que a mi me ayudan a inspirarme para decorar esta parte tan importante de mi casa.






